César Aladro " El lejieru"

Provenía del Espinareu (Infiesto). Repartía lejía Las Palomas en un carrillo con toldo tirado por un caballo. Así conoció a J. Luís García Rú en la tienda que la madre de este tenía en la calle del Príncipe. Fue uno de los primeros alumnos y gran animador de la Academia de Cura Sama. Había sido detenido en los primeros años cuarenta acusado de comunista. Pasó por las manos de Recaredo el entonces jefe de la Brigada Político Social de Gijón. Contaba César algunas de las toruras que había sufrido a manos de este tétrico personaje. Le habían levantado las uñas de los pies metiéndole pequeñas astillas. Le mandaba colgar la chaqueta en una pared convenciéndole a golpes de la existencia de un clavo, cuando al fin César se decidía intentar la chaqueta, esta caía al suelo, y entonces le seguían golpeando llamándole imbécil porque no hab´ía ningún clavo.
Los personajesfavoritos de César eran la Requexa, una campesina de edad indefinida de Espinareu que se sentaba en una banqueta a la puerta de su casa a observar. Pasados los primeros años de la posguerra y cuando algunos de los vecinos le comentaban la buena pinta que tenía el cura nuevo o las buenas maneras que presentaba el joven alcalde, ella invariablemente respondía: "puta que lu parió". Otro personaje en su anecdotario era el cura de Espinareu, famoso por su afición a las faldas. En una ocasión, un avispado aldeano, deudor de cierta cantidada al cura avistó a este en un apartado prau en compañía de una zagala, acercándose por enciam del matu le dijo: señor cura, lo que le debo se lo pagaré la semana que viene. El cura, pillado in fraganti respondió haciéndole gestos: no me debes nada, no me debes nada.
Cansado de trabajarpor el negocio ajeno montó su propio chiringuito en un bajo de la calle de la Paz, fue un precursor de los modernos emprendedores.
Una anécdota mas de César:
A una paisana mataronle el marido y la llaman para identificar el cadáver entre unos cuanos que habían encontrado. Al ver el grupo de esqueletos escoge el de su marido y se lleva la calavera a casa y la coloca en la mesita. Las vecinas del barrio hablaban entre ellas diciendo: "Tiene que ser el marido porque por la noche pasa-y la mano por la calavera y entren-y unos orgasmos".

Había estado en el Escamplero hacia en el 37 defendiendo frente a la columna gallega que entraba con Franco, a los que cantaba "que trajiste a Asturias moros y gallegos", con la melodía de una copla clásica de limón limonero de Concha Piquer:
Una mañana del mes de diciembre
caminito de los Pinos eché a ndar
dirigido por los jefes y oficiales
aquella mañan tuvimos que atacar
Pero al cabo de dos horas
tuvimos que replegar
A la sombra de aquel parapeto que un día los vimos llegar
Replegados todo en guerrillas mi buen cmpañero me decía así
Ay Franco y cia
que trajiste a asturias moros y gallegos
a luchar contra nuestras milicias
defensa del puebño
No hay perdón pa´ti ni pa tu traición

Ay canalla rastrero canalla rastrero no tienes perdón.
Esta canción cantabala César y me recordó que también la cantaba un paisano que estaba en Arroes escondido en una vara de yerba, al cual cogieron y fusilaron.
Jjo relata el recuero de oir la sirena e ir con la madre al refugio de enfrente de la fábrica ante la aparición de aviones que bombardeaban la playa, los conocidos como la Bacalada porque eran achapaos como el pescado. Lo que mas muertos hizo eran los PAcos, francotiradores que disparaban desde las ventanas. Desde la terraza de los Capuchinos quedaban a tiro desde la calle Ezcurdia y la gente tenía que ponerse colchones y parapetos para protegerse. Los Pacos eran de bando nacional y hacían resitencia esde el interior.